EN VILLA CASTELLS

Encapuchados y con armas se llevan 500 mil pesos en billetes, teléfonos y alhajas

Fue en una casa de 12 y 494. “Siento que me robaron la posibilidad de estar tranquilo en mi reposera. Estoy cansado de que sea lo mismo robar y matar que laburar”, lamentó la víctima

Encapuchados y con armas se llevan 500 mil pesos en billetes, teléfonos y alhajas

Daniel es arquitecto y ya les habían robado antes / Gonzalo Calvelo

Un botín que ronda el medio millón de pesos y la posibilidad de disfrutar con tranquilidad del atardecer en la comodidad de su casa, es el balance que hizo un vecino de Villa Castells, al referirse a lo que perdió en un robo a mano armada que tuvo lugar el lunes por la noche, alrededor de las 20. En ese momento, el dueño de casa, su esposa y dos amigas, se encontraban en su vivienda de 12 y 494 disfrutando de un refrigerio al borde de la pileta para hacerle frente a las altas temperaturas cuando fueron sorprendidos por tres sujetos que dejaron claras sus intenciones de inmediato: “Queremos la plata”.

Si bien se encuentran a la espera de las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, el dueño está convencido de que llegaron al lugar en moto, que ingresaron a su casa escalando un muro y que una vez en el interior de la propiedad decidieron dividirse para tener una referencia de la dimensión del terreno y de cuántas personas había en el lugar. “Todos entraron por el mismo lugar, escalando un muro ubicado junto al portón de ingreso. No vimos otras marcas en el perímetro que nos lleven a pensar algo distinto. Primero, vimos a uno que nos dijo ‘esto es un asalto’. Y después advertimos la presencia de otros dos que habían aparecido por la parte trasera de la casa” sostuvo Daniel, en diálogo con EL DIA.

“TIRATE AL PISO O TE QUEMO”

“Hacía 35 grados y estaban con pantalón largo, campera rompevientos hasta el cuello y gorra. Con el tema del barbijo casi no le pudimos ver la cara. Pero no parecían estar influenciados por alguna droga o alcohol”, dijo. Confundido aún por la aparición intempestiva de los delincuentes, el propietario intentó convencer al que parecía estar al frente del grupo delictivo con palabras amables de que no contaban con dinero en efectivo en la propiedad. Pero la estrategia de abordar el conflicto con diálogo sólo sirvió para encender aún más la virulencia del sujeto que terminó sacando de entre sus ropas un arma, lo apuntó y le dijo: “Tirate al piso o te quemo”

“Era muy chiquito de cuerpo y la verdad que en un momento pensé en abalanzarme sobre él para reducirlo y ponerle fin a la pesadilla. Pero cuando sacó el arma todo cambió. Intenté que comprendiera que no teníamos dinero pero fue en vano”, señaló Daniel quien junto a su esposa y amigas fue víctima del episodio.

Decididos a llevarse dinero en efectivo a como diera lugar, los sujetos tomaron de los pelos a la esposa de Daniel y obligaron a las demás víctimas a arrojarse boca abajo en el pasto mientras eran apuntados. Con la mujer ingresaron a la vivienda y comenzaron a recorrerla en busca de objetos de valor al tiempo que le gritaban que ‘entregara la plata’. “Escuché a mi mujer que gritaba cuando la estaban apretando para que dijera dónde estaba la plata. Se escuchaba cómo uno le decía al otro ‘Matala, matala’. Yo desde afuera le gritaba ‘dejala flaco que yo te llevo a un cajero’, contó.

Fue así que los sujetos lograron armar un botín compuesto de varias alhajas de oro, entre ellas las alianzas de la pareja, y un remanente de 500 dólares en billetes de baja denominación que cuando se inició el atraco no pudo recordar que los tenía.

No conformes con lo sustraído, los individuos salieron de la vivienda y se dirigieron al patio. Allí despojaron a las amigas de sus billeteras y de sus teléfonos celulares. La pesadilla concluyó a los pocos segundos con la amenaza de que dispararían si intentaban levantarse. “Escuchamos corridas y luego como si le estuvieran dando patadas al portón. Ahí nos dimos cuenta de que todo había terminado. Lo último que alcanzamos a sentir fue el ruido de motos acelerando”, indicó Daniel que está convencido de que participó un cuarto ladrón que se quedó en las inmediaciones con dos motos.

“Nos habían robado tiempo atrás. Habíamos sufrido algunos escuches en los que se llevaron un par de objetos. Pero con este grado de violencia nunca. En el barrio vienen ocurriendo algunos robos pero la mayoría chiquitos”, indicó.

“Se llevaron cambio de dólares, relojes, alianzas, algunas alhajas y tres iPhone”, indicó la víctima. Se calculaba ayer que los ladrones armaron un botín con un valor de medio millón de pesos.

“Aparecieron algunas cosas. Una billetera que descartaron acá a la vuelta y unos documentos en Tolosa. Pero no espero recuperar las cosas. Lo que lamento es el grado de vulnerabilidad y desolación en el que estamos sumergidos. Siento que me robaron la posibilidad de estar tranquilo en mi reposera disfrutando de la tarde con mi esposa. Estamos solos. Estoy cansado de que no pase nada, de que sea lo mismo robar y matar que laburar, de que no haya defensa. La policía hace lo que puede. La legislación no acompaña”, concluyó Daniel.