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Un
deportista necesita una alimentación diferente
de la población en general (cantidad de calorías,
hidratos de carbono, proteínas y grasas). Su ingesta
calórica diaria entre un 50 y 70% debe provenir
de los carbohidratos. En cuanto a líquidos, debe
consumir al menos 1 litro y medio de bebidas diarias.
Se debe realizar una adecuada selección de alimentos,
teniendo en cuenta la individualidad de la persona.  |
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CONSIDERACIONES
GENERALES
El rendimiento atlético depende de diversos factores (socioeconómicos,
culturales, ambientales, personales, etc.), entre los que podemos
mencionar a la genética, el entrenamiento y la alimentación.
Este último es un factor muy importante a la hora de lograr
el éxito en un deporte, a tal punto que el tiempo de entrenamiento
y preparación pueden verse malogrados por una alimentación
incorrecta o por deshidratación.
Un deportista que entrena muy
duro con el fin de alcanzar una medalla olímpica, necesita
una alimentación diferente de la población general
(en su mayoría sedentaria) o incluso de la del deportista
de fin de semana.
La dieta del deportista debe tratar
de mantener el adecuado estado de nutrición, cubrir las demandas
energéticas de la actividad y mantener el peso corporal adecuado.
Como dijimos, necesita una alimentación
distinta porque sus requerimientos (necesidades) son distintos,
tanto en la cantidad total de calorías que debe ingerir por
día, así como de la cantidad de hidratos de carbono,
proteínas y grasas.
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Energía
requerida para diversas actividades
(hombre de 70 kg.)
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Actividad
Sueño
Caminar (3 km/h)
Danza moderna
Marcha horizontal (5 km/h)
Marcha ascendente (5 km/h)
Natación crawl (1.6 km/h)
Natación crawl (3.2 km/h)
Remo (5 km/h)
Carrera (11 km/h)
Rugby
Carrera (25 km/h)
Lucha
Esgrima
Ciclismo
Gimnasia en paralelas
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Kcal/hora
70
170
250
290
370
420
1.600
660
870
1.000
3.910
790
630
415
710
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La ingesta de calorías
de una persona no deportista abarca la cantidad de calorías
que debe consumir para poder realizar sus actividades diarias como
ser: trabajar, estudiar, vestirse y hasta dormir, y también
estará en función de la edad, sexo, talla, etc. Pero
una persona que realiza actividad física necesita un aporte
extra de calorías acorde a la frecuencia, intensidad y duración
de la misma, porque su gasto será mayor.
Para un sedentario sano la distribución
calórica de macronutrientes es de 50% de hidratos de carbono,
15% de proteínas y 35% de grasas, porcentajes que varían
en los deportistas. Como generalmente los requerimientos calóricos
de los deportistas son muy grandes, es aconsejable que el deportista
haga las cuatro comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda
y cena) y una o más colaciones que se fijarán según
el horario de entrenamiento.
Los hidratos de carbono o carbohidratos
(en forma de glucógeno) son el principal combustible para
la contracción muscular. Están presentes por ejemplo
en el azúcar de mesa, pastas, cereales, legumbres, pan, dulces,
y en menor cantidad en las frutas y verduras. En el deportista,
aproximadamente del 50-70% de la ingesta calórica diaria
debe provenir de los carbohidratos.
 A
las proteínas se les reserva la función de formar
músculo, de reparar tejidos, etc. Ahora bien, hay un mito
entre los deportistas (especialmente difundido entre los fisicoculturistas)
con respecto a las proteínas, y muchas veces sus dietas incluyen
cantidades muy superiores a sus necesidades reales, llevando esto
a: por un lado la utilización de las proteínas como
fuente de energía (con lo cual utilizaríamos un combustible
muy caro, e impediríamos que cumplieran con la función
principal que ellas tienen) y por otro lado, traerían aparejados
problemas orgánicos como disbalances de fluidos, pérdidas
de calcio y daños en hígado y riñones.
Las proteínas de mejor
calidad se encuentran en la leche y sus derivados, huevo, carnes
(rojas o blancas); mientras que en los cereales, legumbres, frutas
y verduras, la "calidad" de la proteína es menor.
Los requerimientos varían entre los deportes de fuerza y
resistencia.
Por otra parte, las grasas,
que son consideradas como "malas" por muchos deportistas
(gimnastas, bailarinas, fisicoculturistas) son en realidad buenas
fuentes de energía y tienen un efecto ahorrador de glucosa
en los ejercicios aerobios. Las grasas saturadas de origen animal
(ligadas al colesterol) están presentes en alimentos tales
como: carnes, yema de huevo, lácteos enteros, vísceras,
chocolates, productos de panadería y pastelería (
bizcochos, medialunas, tortas), manteca, crema, etc. y las grasas
insaturadas (mono y poliinsaturadas) presentes en los aceites vegetales.
Las grasas deben cubrir del 20-30% del valor calórico total.
Dentro de los llamados micronutrientes
(porque se necesitan en menor cantidad), encontramos a los minerales
y las vitaminas. Estos juegan un papel muy importante en el organismo,
y si no son ingresados con la dieta diaria en el nivel adecuado
producen enfermedades por deficiencia (hipovitaminosis A, anemia,
etc).
Se encuentran en todos los alimentos,
especialmente en las frutas y verduras, pero algunos alimentos los
contienen en mayor cantidad, a ese alimento se lo denomina fuente.
No hay evidencia científica
de que un mayor consumo de vitaminas y minerales, mejoren la performance,
por lo que un consumo extra de los mismos no estaría justificado
en una dieta bien balanceada.
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La
importancia
del agua
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La deshidratación
puede ser nefasta para un deportista. Es muy importante que
se ingiera suficiente cantidad de líquidos (agua, caldos, bebidas
deportivas, jugos, leche, te, etc.) en los entrenamientos, como
antes, durante y luego de la competencia.
Por cada caloría consumida se necesita 1ml. de agua por lo que
un atleta que ingiera 3.000 calorías necesitará 3.000 ml. de
líquido. Aunque buena parte de ese líquido esté contenido en
los alimentos, queda por lo menos 1 y ½ litros para tomar en
forma de bebidas. |
ALIMENTACION
PRE Y POST-EJERCICIO
Para el período previo a la actividad física lo mejor
es consumir dietas ricas en hidratos de carbono tanto sólidos
como líquidos (hasta una hora antes). Evitar comidas ricas
en grasas (carnes grasas, frituras, etc.) y proteínas puesto
que su digestión es lenta y pueden causar trastornos gastrointestinales
(nauseas, distensión abdominal, etc) además no contribuyen
a mantener los niveles de glucosa sanguínea.
También sería conveniente
evitar el consumo de alimentos ricos en fibras (pan con salvado,
frutas con cáscara, etc.) puesto que aumentan el peristaltismo
intestinal lo que puede provocar diarrea. Siempre
beber cantidades importantes de líquidos.
El objetivo de la alimentación
en el período post-esfuerzo será reponer las reservas
de glucógeno, para ello será necesario ingerir una
comida rica en hidratos de carbono inmediatamente después
y en las horas subsiguientes. Así también será
necesario reponer la pérdida de líquidos.
Por último recordar que
la alimentación juega un papel muy importante en el éxito
deportivo, y los deportistas, sus entrenadores, preparadores, etc.
tienen que estar conscientes de esto, dándole la importancia
que se merece y entendiendo que no existen alimentos o suplementos
mágicos, sino que el secreto está en realizar una
adecuada selección de alimentos (siempre teniendo en cuenta
la individualidad de la persona, sus gustos y preferencias) y el
Nutricionista es el profesional capacitado para asesorar a este
respecto.-
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