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Desde el 1º de febrero de
1938 están en el hospital las Hermanas de la Congregación
"Hijas de la Misericordia Tercera Orden Regular de San Francisco",
fundada en 1920, en Yugoslavia, por la hermana María de
Jesús Crucificado Pecovic.
La madre fundadora era descendiente
de una familia noble y muy cristiana. La Hermana Superiora María
Lidia Penayo la describió de la siguiente manera:
"A través de
su buena formación moral, Dios infundió en ella
el gran amor a la Humanidad Sufriente que quedaron a raíz
de la Primera Guerra Mundial: la espantosa Miseria, el Hambre,
la Orfandad, la Desolación total.
Entonces la Inteligente y fuerte espíritu de lucha de esa
mujer se lanzó inmediatamente al Campo de la Acción,
para socorrer a los pobres y necesitados, que todos eran víctimas
de la Guerra".
En el año 1936 llegaron
a Argentina las primeras ocho hermanas de la Congregación,
quienes no conocían el idioma ni las costumbres, pero igual
se lanzaron al trabajo.
El sacerdote que las asesoraba
y que intervino ante el Obispo, fue el Padre Leonardo Ruskovic,
franciscano y misionero.
La Madre Fundadora, María
de Jesús Crucificado Pecovic, vino al país en
1940 y permaneció durante 12 años. Fundó varias
casas de hermanas en cuatro países.
En esa actividad, llegaron al
hospital de Melchor Romero las primeras cinco voluntarias. Fue el
1º de febrero de 1938. Las recibió el Director Luis
Carboni, el cura párroco Padre Samuel Ramos, y los
cinco médicos que por entonces tenía el hospital.
En ese acto también estuvieron representantes del personal.
El primer grupo de las Hermanas
Religiosas estuvo integrado por la Hermana Superiora Sor María
Imelda Pekovic; y las hermanas María Luciana Kerjac;
María Tarcisia Dimitric; María Azaria Kunric;
María Josefina Bosnic; y María Miroslava
Skrnar; todas ellas en el rol de enfermera.
La Hermana María Lidia Penayo relató:
"La realidad del Hospital
en aquél entonces era impresionante; los enfermos estaban
en estado lamentable, no tenían medicamentos, ni ropas,
con alimentación escasa; las paredes de adentro estaban
pintadas de color negro, lo que daba un aspecto muy desagradable".
Luego continúa:
"Las Hermanas, desde
un principio, pusieron todos sus esfuerzos para brindar orden
y limpieza en el aspecto físico, para luego ocuparse de
la medicación y alimentos, asimismo de la vida espiritual
y moral de cada enfermo, brindándole ese calor humano el
cariño y la comprensión que tanto bien le puede
hacer".
"Naturalmente que ese trabajo las absorbía a las hermanas,
que ponían mucha energía. Por eso, la Hermana Fundadora
decidió enviar 10 hermanas más, y el grupo de religiosas
creció a 15 integrantes, que trabajan junto a los enfermos
y los empleados, además de auxiliar al jefe de sala".
Ese grupo estuvo integrado por
las siguientes religiosas:
Sor María
Alvernia Microcevic. Llegó en 1938 y se desempeñó
como Jefe de Personal del Hospital, además de tener a su
cargo dos salas.
Sor María
Cayetana Gojevic. Llegó en 1938 y fue Supervisora de
Enfermería.
Sor María
Masea Trinidad. Llegó en el año 1938, tenía
a su cargo una Sala y desempeñó actividad de Catequesis.
Sor María
Bibiana Osorio. Se incorporó al Hospital en 1945, con
una Sala a su cargo y las tareas de catecismo.
Sor María
Auxiliadora Gaona. En Melchor Romero desde el año 1939,
también como encargada de Sala.
Sor María
Noemí Ramos. En Romero desde 1970, encargada del Costurero
del Hospital.
Sor María
Veridiana González. Desde 1975 en el Hospital, como encargada
de Sala.
Sor María
Marta Olmedo. Encargada de la tarea en la Casa de Hermanas,
en donde se abocó a actividades de cocina.
Sor María
Gladys Núñez. Trabajadora en Costurería.
Sor María
Piedad Galeano. Afectada a las tareas del Depósito de
Material Descartable.
Sor María
Luján Ocampos. Destinada a la Guardería del Hospital.
Sor María
Georgina Duarte. Encargada de Sala.
Sor María
Amalia Ricoc. Colaboradora en la Sala de Operaciones.
Sor María
Dora T. Díaz. También afectada a la Sala de Operaciones.
Sor María
Lidia Penayo. Superiora de la Casa de Hermanas y encargada de
Sala.
Los relatos de la época
detallan que cuando las Hermanas llegaron al Hospital no tenían
un lugar en donde dormir, así que utilizaron la Dirección
hasta tanto se finalizó la construcción de la Casa
de Hermanas.
La presencia de la Congregación
también se notó en la vida del pueblo de Melchor Romero,
en donde tuvieron una importante actuación. Entre las acciones
más destacadas, impulsaron la creación del Colegio
Madre de la Divina Gracia, para lo que llegaron tres hermanas
maestras.
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